LA HERIDA DE LOS GRIZZLIES 06 mayo, 2012 - 07:16

 

Memphis Grizzlies y Los Angeles Clippers protagonizan la eliminatoria más loca y quizás igualada de estos playoffs (1-2 para Clippers). Memphis perdió la ventaja del partido en el primer partido y la mantiene en contra. Tendrá que ganar tres de los próximos cuatro encuentros para pasar a la siguiente fase. 

Los síntomas de las derrotas de los Grizzlies comparten lugares comunes muy localizados. Sus parálisis y atascos son eternos, blindados. El primer partido finalizó con un parcial de 28-3 para los Clippers en los nueve minutos finales. En ese espacio de tiempo los Grizzlies sólo anotaron una canasta en juego y acabaron perdiendo un partido que llegaron a ganar por 27 puntos. 

En el tercer partido los Grizzlies rizaron el rizo. Encajaron un parcial en contra de 18-1 en la primera mitad. Se levantaron y en el último cuarto se pasaron once minutos y medio con sólo una canasta en juego anotada. De nuevo. La emoción de los últimos segundos posibilitada por las dos canastas de Rudy Gay vino determinada por los cinco tiros libres fallados de manera consecutiva por los Clippers. 

No podemos dejar de relacionar a Marc Gasol con lo que le ha pasado y no le ha pasado a su equipo. Con él en pista los Grizzlies tienen un acumulado de +25 en el marcador. En el primer partido metió 14 puntos en la primera mitad (6/9) y sólo recibió la oportunidad de hacer un tiro en toda la segunda parte. En el tercer partido Marc lanzó solo cinco tiros a canasta, dejando su promedio en la eliminatoria en ocho por partido, algo incomprensible. No se trata de que Marc fuerce, sino de que puedan llegarle balones, tanto a él como a un Randolph que cada vez se muestra más desenvuelto, al menos en los siete u ocho primeros minutos de cada una de sus intervenciones en pista. Entre Conley, Mayo y Gay lanzan a canasta un 85% más que Gasol y Randolph. 

Lionel Hollins sobre todo y también Mike Conley Jr. son los responsables de ordenar y catalogar el sindiós dominante. Hollins ha cometido errores de rotación y de trazado de jugadas decisivas mientras que Conley, correcto y sin brillo por ahora en ataque, echa por tierra su reciente fama defensiva. Chris Paul promedia 22 puntos y 9 asistencias por partido y tanto Paul como Foye, Mo Williams y Nick Young promedian, todos, por encima del 40% de acierto en tiros de tres puntos. 

 

Antoni Daimiel 

 

 

DALE HUECO A LOS PLAYOFFS DE LA NBA 28 abril, 2012 - 07:38

 

Es tiempo para que cuerpo y alma vuelvan a sincronizar sus pasos, tiempos y querencias. Hay que liberarse y hacerle hueco a la ocupación de cada primavera. Apartemos deberes, compromisos, fuerzas mayores del orden, amantes, aniversarios, puentes, impuestos, nuestros insistentes confesores, vicios y celibatos por igual, clínicas de estética, yoga, dentistas que ven lo que no hay, sustancias confusas, caldos afrutados, mejores equipos y entrenadores del mundo eliminados, puentes largos sin dinero, diferidos y competiciones de segunda. Hagan sitio. Hoy empiezan los playoffs:

 

CHICAGO BULLS – PHILADELPHIA 76ERS 

Chicago Bulls ha sido el mejor equipo de la temporada y tendrá la ventaja de campo en los playoffs hasta donde sea capaz de llegar. Derrick Rose no ha jugado en más de un tercio de los partidos de una temporada en la que los Bulls no perdieron la costumbre de ganar. Un 76% de victorias es un sobresaliente cierre la patronal o el sindicato. Philadelphia 76ers quería a los Bulls en primera ronda, llevan una semana preparando esta eliminatoria. Jrue Holiday y Thaddeus Young han jugado muy bien este año contra los Bulls pero las claves descansarán en la labor creativa en ataque para sí o para el prójimo tanto de Evan Turner como de Louis Williams. Chicago es muy superior en el juego interior. Los 76ers deben provocar pérdidas de balón del equipo de Thibodeau. Esperemos partidos con ambos equipos entre los setenta y los noventa puntos anotados. 

 

MIAMI HEAT – NEW YORK KNICKS 

Carmelo Anthony se ha quedado solo en los Knicks. Tendrá al resto de la elite del draft del 2003 enfrente mientras que Jeremy Lin no llega a tiempo de su lesión, Stoudemire está partido por la mitad de un disco herniado de la espalda y a Chandler no se le ha ocurrido otra que acoger a un virus de gripe tardía. Durante la temporada Miami le ganó los tres partidos a los Knicks permitiéndose más balones perdidos de la cuenta y nula aportación en los triples tanto de LeBron James como de Wade. Fuego de artificio en la previa, luces que seguramente se consumirán antes de llegar al suelo. 

 

INDIANA PACERS – ORLANDO MAGIC 

Uno que yo me sé diría que ganarle a Orlando Magic en estos playoffs sin Dwight Howard es como robar a una borracha. Los Magic vivirán por y para el triple, sin pívots, frente a uno de los mejores equipos de Abril, un acorazado silencioso que dirige Larry Bird desde su despacho sin necesidad de brújula. Miami tiene motivos para temer su semifinal de conferencia. 

 

ATLANTA HAWKS – BOSTON CELTICS 

Siempre pasa, todos los años hay algún favorito de primera ronda con el factor cancha en contra. En este caso es Boston el que está en la obligación de ganar pese a empezar jugando en Atlanta. Al Horford tampoco parece llegar a tiempo. Sin sorpresas de última hora los Celtics deben monitorizar la serie a su beneficio y antojo. Hasta es complicado imaginar competencia serie incluso con un Joe Johnson sublime. 

 

SAN ANTONIO SPURS – UTAH JAZZ 

Los Spurs comenzaron la temporada con un record de 12-9 y desde ese momento y sin Ginobili han ganado un 84% de sus encuentros, incluidos tres de cuatro disputados contra los Jazz. Partidos en los que Millsap se quedó casi siempre a mitad de actuación y Hayward sufrió como si estuviera tan tierno como recién llegado de la Universidad de Butler. En el único partido ganado por los Jazz a los Spurs este año no jugaron ni Parker, ni Ginobili ni Tim Duncan

 

OKLAHOMA CITY THUNDER – DALLAS MAVERICKS 

El equipo de Scott Brooks han enfriado un poco a sus seguidores con su paso irregular durante Abril. Casi siempre sus peores momentos marcados por la incontinencia de Westbrook en partidos en los que el rival no permite su derroche físico. Afortunadamente Durant, con objetivos como el de pelear por el MVP y el honor de ser el máximo anotador de la temporada por tercer año consecutivo y el termómetro de los cinco tapones por partido de Ibaka no han permitido que las grietas fueran a más. En el supuesto de que Nowitzki, Terry y Marion jueguen a máximo nivel aún existen dudas de si físicamente los Mavericks podrán aguantar la intensidad y la velocidad de los explosivos Thunder. Ya nadie espera prácticamente nada de Vince Carter

 

LOS ANGELES LAKERS – DENVER NUGGETS 

Los Lakers le han ganado tres partidos a los Nuggets esta temporada. Siempre con Bynum y Gasol muy dominantes pero sin ser capaces de sentenciar los partidos antes de los minutos finales. El día de la victoria de Denver Kobe Bryant hizo 6 de 28 en tiros. Aún jugaban en los Nuggets Nené y Rudy. Para no arriesgar sustos los Lakers, que son muy superiores bajo tableros, deben trabajar para reducir lo máximo posible a Ty Lawson y a Gallinari sin Metta World Peace y con Barnes y Ebanks tocados. Cuidado con el cruce de banquillos, Miller y Al Harrington pueden provocar parciales muy favorables para el equipo de George Karl.

 

MEMPHIS GRIZZLIES – LOS ANGELES CLIPPERS 

Los Clippers son a los resúmenes televisivos lo que los Grizzlies debe ser para el baloncesto que se practica en playoffs. Control, defensa e inteligencia que ya les llevaron hace un año a eliminar a San Antonio y a forzar siete partidos contra Oklahoma City Thunder. Si Foye, Mo Williams y Nick Young no sacan buenos porcentajes de tiro (y ahí estarán Conley, Tony Allen, Mayo y Pondexter para impedirlo) Clippers está perdido. Solo Chris Paul puede ser capaz de darle alguna opción a su equipo. Normalmente le gana con facilidad los duelos particulares a Conley

 

A DIEZ DÍAS DE LOS PLAYOFFS 19 abril, 2012 - 03:34

 

1.- Oklahoma City Thunder ha perdido cinco partidos en lo que llevamos de mes de Abril. En esas cinco derrotas Russell Westbrook ha promediado  19 tiros de campo intentados por partido, con un acierto del ¡29%! En los triples sólo acreditó un 22% y combinó 4.8 asistencias con 4 balones perdidos por encuentro.

2.- LeBron James y Kevin Durant entraron en Abril jugándose la carrera por el MVP de la temporada. Parece que la ventaja es del jugador de Miami, promediando dos puntos y dos asistencias más por partido que Durant. El record de los Heat es por ahora de 6-4 mientras que los Thunder están en 5-5. En la victoria reciente frente a New Jersey Nets LeBron James anotó los 17 últimos puntos de su equipo, la mayor parte a través de entradas a canasta con ambas manos y de un gran acierto en los tiros libres.

3.- Los Lakers están 5-2 sin Kobe Bryant. Una lesión que tiene capacidad para convertirse en un recurso no buscado, en un virus que deriva en vacuna. No es tanto el record sino la percepción de un conjunto de sensaciones. Mientras Sessions y Bynum han tenido espacio para mantener su buena línea Metta World Peace y Matt Barnes se han visto obligados a asumir responsabilidades y a recuperar la confianza. MWP promedia en estos seis partidos 16 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias, con un acierto del 50% de sus tiros. Matt Barnes asegura 12 puntos y 7 rebotes por partido. Pau Gasol ha subido su número de lanzamientos de 12 a 19 y su estadística se va a 21 puntos, 10 rebotes y 4 asistencias.

4.- New Orleans Hornets y Toronto Raptors representan un alto grado de profesionalidad y orgullo dentro del grupo de los perdedores. Con la tentación de perder para ganar opciones con vistas al draft tanto Monty Williams como Dwane Casey han impuesto y exigido una voluntad competitiva digna de halago. Desde el 15 de Marzo Toronto ha vencido a Grizzlies, Knicks, Nuggets, Celtics y Hawks mientras que los Hornets han superado a Clippers, Nuggets, Jazz y Grizzlies.

5.- La principal amenaza para las aspiraciones de playoffs de Houston Rockets y Phoenix Suns es Devin Harris. Al base de Utah Jazz le ha llegado, tarde, la forma. Desde hace dos semanas promedia 17.6 puntos y 6 asistencias por partido, acreditando un 42% de acierto en los triples.

6.- Creer o no creer en Indiana Pacers para los playoffs. Creer significa verlos en al menos la final de la Conferencia Este. Creer por el actual nivel de Hibbert, por el liderazgo bien asumido por Granger, porque han ganado seis partidos seguidos sin contar prácticamente con Darren Collison y porque ha aparecido un estelar George Hill en el puesto de base titular.

7.- El balón no miente. Lo mágico se defiende ante lo indemostrable, ante lo invisible. Minnesota Timberwolves tiene un record de cuatro victorias en veintidós partidos (4-18) desde la lesión de Ricky Rubio.

 

AGARRARLA BAJANDO 03 abril, 2012 - 06:49

 

No es por nada. Esta es, como denominó Phil Jackson a la 98-99, una temporada de asterisco, una campaña post-lockout que ofrece parciales sorprendentes durante los partidos, remontadas, bajos porcentajes, más intentos y menos acierto que de costumbre en los triples, lesiones y prórrogas por doquier y a los mejores equipos perdiendo más partidos de la cuenta fuera de casa. Algo habrá tenido que ver todo esto para que Phil Jackson no haya querido entrenar este año. Si algún día regresa a la competición, querrá, como hizo con Jeannie Buss, agarrarla bajando (término latino-beisbolero que se utiliza cuando un hombre espera a que una mujer referente y floreciente baje de la cúspide cuando el paso del tiempo acaba afectando a su apariencia y a su orgullo). 

La NBA y su comisionado David Stern hacen sin embargo y hasta el momento una lectura positiva de esta densa temporada, incidiendo sobre todo en cómo las condiciones económicas del nuevo convenio regulador han determinado a Lakers a perder a Odom o a Dallas Mavericks a ser menos competitivos al no poder renovar a jugadores como Tyson Chandler, Barea, Butler y Stevenson. Limitaciones que, según sus propios criterios, incentivarán la igualdad competitiva y la mejoría global de la liga. 

Ay, los Lakers, tan aparentemente autodestructivos. El principal fundamento de un aspirante al título como es San Antonio Spurs, el hecho de que Duncan y Parker hayan jugado 750 partidos juntos, no ha pesado ni un ápice para evitar la marcha de Fisher (como antes Odom) a un rival directo. Los seguidores del Staples Center le gritan “MVP, MVP…” a Kobe Bryant mientras el resto del mundo pone en cuestión la gestión que el número 24 hace de su edad, su fatiga y el nuevo statu quo del equipo. Las victorias recientes por tres puntos frente a los Hornets y por dos frente a los Warriors, ambos equipos plagados de ausencias de jugadores importantes, pone en cuestión las opciones de competitividad del equipo de púrpura y oro cuando lleguen los playoffs. 

Oklahoma City Thunder ha sido el ogro de la liga en las últimas semanas. Reventó bajo los tableros a Miami Heat, humilló a unos Bulls sin D. Rose y puso a funcionar la caldera de Westbrook a máxima presión en el Staples para que los Lakers se dieran cuenta de que tampoco con Ramon Sessions pueden frenarlo. No parecían tener rival hasta Memphis Grizzlies dio con la solución: Defensa. Memphis sí tiene hombres, músculo, conceptos y organización para frenar a la vez a Durant y a Westbrook. Todo equipo tiene cosquillas y cualquier puede llegar con una pluma con intención de descubrirte la zona más sensible o estimulable. 

Ya hay equipos con pose y maneras de “tanking” (sospecha de nulo interés por la victoria con la intención de aumentar sus opciones, por mala clasificación, de conseguir la mejor elección posible en el próximo draft. Cleveland, Charlotte, Washington, G. State Warriors y hasta las últimas operaciones de los Blazers han aparentado esa búsqueda de objetivos.  

 

 

CANALES Y DE LAREDO (NI FUTBOLISTA NI TORERO) 19 marzo, 2012 - 04:36

 

El nuevo entrenador de los Portland Trail Blazers se llama Kaleb Canales. De familia de origen mexicano, hispanohablante de 33 años y natural de Laredo (Texas) el sustituto de Nate McMillan en el banquillo de los Blazers era hace siete años un becario sin remuneración trabajando en el departamento de video-scouting del equipo de Oregon. Según el entrenador de Miami Heat, Erik Spoelstra, Canales estuvo un año enviándole una carta semanal escrita a mano para pedirle una oportunidad. Los Heat no le contrataron pero pocos días después comenzó a trabajar para la franquicia de Portland. Con fama de trabajar más que Ray Liotta en “Uno de los nuestros” Canales se hizo famoso por explotar su adicción durmiendo en un sofá de las instalaciones de los Blazers para así poder aumentar su horario laboral. En su estreno como entrenador jefe de los Blazers logró una victoria en Chicago contra los Bulls. 

Kaleb Canales fue una persona muy cercana a Sergio Rodríguez y a Rudy Fernández en sus respectivas etapas en los Blazers. Visitaba frecuentemente la casa de Sergio en Portland y acompañó un verano a Rudy hasta Mallorca para trabajar individualmente con él. Hace gala de su fervor religioso, presume de nunca haber probado el alcohol y de con dieciocho años haber escrito en una lista de deseos en la que el primero era llegar a ser entrenador de la NBA. 

La lista actual de entrenadores jefe que comenzaron como  empleados en el departamento de video de un equipo ya es muy amplia: Mike Brown (Lakers), Spoelstra (Heat), Vogel (Pacers) y Thibodeau (Bulls) comparten estos inicios. Teniendo en cuenta que un entrenador asistente de la NBA tiene un salario medio anual de algo más de 500.000 dólares, que el preparador físico puede estar en 65000 y que un asistente del departamento de video-scouting podría estar en unos 40000 dólares anuales no deja de ser curioso saber que Canales, en su tercera temporada de asalariado, ganó muchos kilogramos de peso debido a que en los viajes ahorraba gran parte de la dieta de algo más de 106 dólares diarios (19 para desayuno, 30 para almorzar y 57 para la cena) para ayuda del alquiler del piso que compartía con su compañero de trabajo John Ross. Su dieta habitual se ceñía a bocadillos de la cadena Subway.

 

LA LESIÓN DE RICKY Y LA SEMANA DE LOS LAKERS 12 marzo, 2012 - 02:01

 

EL FUTURO DE RICKY 

Ricky Rubio ha sufrido una lesión grave. Según los expertos, entre cuatro y cinco meses para volver a entrenar y entre nueve y doce meses para recuperar la explosividad, la capacidad de reacción y movimiento y la confianza previa. El desgarro del ligamento cruzado anterior acabó con la carrera de algunos jugadores. Especialmente bastantes años atrás. Transformó la carrera de otros que tuvieron que cambiar y adaptarse a su nuevo físico como Bernard King, Danny Manning y Ron Harper. Hay precedentes de bases y escoltas que sufrieron la misma lesión, la superaron y no sólo igualaron su nivel anterior sino que lo superaron: Tim Hardaway se operó con 27 años y posteriormente fue all-star y llegó a ser incluido en el mejor quinteto de la temporada. Jamal Crawford (Blazers) sufrió la lesión con 21 años y recuperó sus condiciones. Tony Allen (Grizzlies) se rompió el ligamento con 23 años y su mejor baloncesto se vio la temporada pasada. 

A favor de Ricky Rubio y de la esperanza de la plena recuperación juegan su estatura, su físico, su peso, su edad y la experiencia y el desarrollo de la medicina en estos problemas hoy en día. El mayor perjuicio de esta lesión suele afectar a la capacidad de elevación en el tiro en suspensión o el salto a pies juntos. Su conocimiento e inteligencia de juego no se verán afectados y el carácter de Ricky, valiente, insinúa que no tendrá problemas de temor o reticencias al choque o contacto cuando vuelva a jugar. 

Un apunte más. Con la lesión de Ricky Ridnour tendrá que jugar muchos más minutos de base. Suponemos que los Wolves buscarán aún con más ahínco la incorporación de un nuevo escolta a través de un traspaso. 

 

AGOTAR LAS BALAS O CAMBIAR DE ARMA 

Le quedan cuatro días al dilema de los Lakers. Un dilema generado desde la eliminación en playoffs 4-0 en Mayo del 2011. Jim Buss se hizo cargo del destino de la franquicia, Phil Jackson se fue y Buss quiso cambiar mucho o todo sin contar con la opinión de Kobe Bryant. Contrató a Mike Brown, traspasó sin vuelta a Odom y fichó en su lugar a McRoberts. El traspaso de Diciembre para obtener a Chris Paul no resultó y Pau Gasol quedó marcado como moneda de cambio, con un cartel de “Se traspasa” en el cuello que nadie de la franquicia californiana se ha propuesto quitarle. 

Repasando jugadores y equipos activos en el mercado se antoja complicado un traspaso de Gasol que suponga que Lakers mejoren para poder competir este año por el anillo. Si deciden traspasar a Pau con visión de futuro contarán con la oposición pública y cruel de Kobe Bryant, que no puede ponerse más plazos de futuro con la mente puesta en los 34 años que cumplirá este verano. Lo lógico es pensar que busquen la incorporación de un base y afronten con su actual Big Three lo que resta de temporada, apoyados en los modelos recientes de las victorias en casa contra Miami y Boston. Sin embargo, y por muy sorprendente que parezca, las últimas declaraciones de Pau Gasol nos llevan a pensar que lo más probable es el traspaso. 

 

LAKERS, DWIGHT HOWARD Y JEREMY LIN 12 febrero, 2012 - 06:23

 

La evolución del record de victorias/derrotas de Los Angeles Lakers va a determinar los cambios de idea y rotaciones de Mike Brown, las puyas públicas de Kobe Bryant, el gasto en llamadas telefónicas del General Manager Mitch Kupchak, el terreno que ceda éste en las negociaciones y la exigencia en la evaluación de jugadores que se pongan a tiro (nunca mejor dicho en el caso de Gilbert Arenas). Aún así un traspaso es complicado porque de los únicos tres jugadores interesantes para otros equipos los Lakers sólo estarían dispuestos a conceder la marcha de Gasol. Como además quieren un base, tendrían que cambiar a Pau por al menos dos jugadores. Por lo tanto, en el mejor de los supuestos el ala-pívot que llegaría sería peor que Gasol y el hipotético base sería peor que Chris Paul. Todos los días nos topamos en esta vida con errores que no admiten soluciones posteriores. 

El traspaso de Rondo por Pau Gasol, a pelo, no es posible. Sólo se abriría la posibilidad si entrara algún equipo más en la operación. Los Celtics exigirían, además de a Pau Gasol, un base con categoría de titular, un base que no podría ser ni Fisher, ni Blake, ni Morris ni Goudelock

Si como marcan los últimos acontecimientos Dwight Howard no estima a los Lakers como destino y éstos se niegan a ofrecer un pack con Bynum y Gasol y los Dallas Mavericks sólo se plantean su reclutamiento a partir del 30 de Junio quizás la opción restante, New Jersey Nets, no seduzca lo suficiente a Howard y de esa manera el pívot de los Magic pueda acabar la temporada en Orlando. Entonces sería el GM del equipo de Central Florida, Otis Smith, el que trataría de mejorar a los Magic en los primeros quince días de Marzo, ofreciendo lo que esté a su disposición para ilusionar la primavera de su dueño, Rich DeVos. Los Magic manejarían en sus negociaciones nombres como los de Ryan Anderson, Jameer Nelson, Redick, Quentin Richardson (Turkoglu es inamovible debido a lo cuantioso de su contrato). Podrían preguntar por Deron Williams, por Nash, Curry o Ellis u otros jugadores que pudieran reforzar el equipo como Batum, Mayo, Kevin Martin o Stephen Jackson

Todo el mundo habla y pregunta por Jeremy Lin. Hace ocho días nadie conocía la verdad y ahora todo el mundo quiere saber si es lo que parece. Por lo visto en estos cinco partidos Lin parece un buen jugador, un base listo y ortodoxo, capaz de distribuir el balón, valiente entrando a canasta y determinado a agotar todas las opciones de aprovechar la oportunidad. No parece una megaestrella, la verdad, pero Tyson Chandler, Jeffries y Novak bendicen su aparición. El número de tiros que está asumiendo no le es familiar desde su época en el instituto porque en su último universitario promedió diez u once tiros de campo intentados por encuentro. Se ha hecho millonario por azar y está sonriendo mientras va a la administración a sellar el boleto o acude a la llamada de directores de sucursales bancarias y concesionarios de coches. Está viviendo un sueño y quiere prolongarlo todo lo que dé de sí. En estos días tanto Jeremy Lin como los Knicks deben buscar un punto medio de encuentro y de provecho para que salgan todos ganando. A no ser que él siga a lo suyo, metiendo 25 puntos por partido, ganando encuentros y dándonos pie a pensar que hace diez días, aprovechando la confusión propia de la ola de frío, pudiera haber sido víctima de alguna abducción o encuentro alienígena invasivo. 

 

EL PARTO DE LOS NUEVOS LAKERS 17 enero, 2012 - 20:00

 

Se ha hablado mucho de Los Angeles Lakers desde que se iniciara la actividad con vistas a esta temporada 2011-12. Todo empezó con la llegada de Mike Brown en sustitución de Phil Jackson, la limpieza del cuerpo técnico con la llegada de John Kuester, Quin Snyder, Darvin Ham y Ettore Messina. La toma de las riendas por parte de Jim Buss, el hijo del dueño, el intento de traspaso para capturar a Chris Paul ofreciendo a Bynum y a Gasol, el “regalo” de Lamar Odom a los Dallas Mavericks y los fichajes de jugadores del grado y estatus de McRoberts, Murphy y Kapono. Cómo no percatarse del empecinamiento de Pau Gasol aferrándose a su condición “Laker” o la pésima condición física y el cambio de denominación con los que se presentó Metta World Peace (ex Ron Artest). La fricción pública en los primeros contactos entre Mike Brown y Kobe Bryant derivó en una simbiosis poco equilibrada después de las derrotas en Denver y en Portland. Entrenador y jugador franquicia se han puesto a organizar el nuevo proyecto. Quieren parir un nuevo equipo pero la reproducción, después de lo representado en estos últimos diez días, no se dibuja ni fragmentada ni planeada a realizar por mitosis o esporas. Es más bien el intento de creación de un nuevo equipo por absorción o fagocitosis. Una especie de comensalismo que podría representar a Kobe Bryant como a la hembra de la mantis religiosa.

Nada de esto debería extrañarnos. Kobe Bryant es uno de los mejores jugadores de la historia, junto a Jordan seguramente el más ambicioso y el más dedicado en su ambición. El tratamiento de sus lesiones en Alemania con plasma enriquecido y la vuelta al trabajo con el preparador Tim Grover (ex de Michael Jordan) le han devuelto la frescura y la explosividad. Ahora también tiene el mando y la influencia que siempre buscó y de la que disfrutó con Phil Jackson cada vez que el entrenador abría el grifo. Ahora el grifo está siempre abierto y el agua fluye reciclada. A Kobe siempre le gustaron entrenadores de corte defensivo (Pat Riley, Larry Brown y Greg Popovich siempre fueron sus favoritos en sus desprecios públicos a Phil Jackson) por lo que la propuesta colectiva de Mike Brown le satisface plenamente siempre que le reserve veinticinco tiros por partido.

Mike Brown fue asistente de Greg Popovich en San Antonio Spurs y de Rick Carlisle en Indiana Pacers, dos esquemas exitosos fundamentados en la defensa. En esas seis temporadas esos equipos promediaron 89 puntos recibidos por partido. El convencimiento, la idea y la escuela de Mike Brown. Tres de sus asistentes Kuester, Snyder y Ham son discípulos aventajados de Larry Brown y su baloncesto.

Los Lakers están al inicio de un nuevo proyecto. Hasta el momento han ganado dos de cada tres partidos y afrontan esta semana el viaje a Florida para jugar en Miami (madr. jueves al viernes 02.00 C+ Dep HD) y en Orlando (madr. viernes al sábado 02.00 h. Canal+ Dep y Cuatro). Los nuevos sistemas alimentan la figura de un Kobe Bryant que por ahora compite por el MVP, incentivan la defensa de Matt Barnes (lo hará con Artest cuando mejore físicamente) y aún tiene como asignatura pendiente el papel de Gasol y de los jugadores de banquillo en su faceta ofensiva. Fisher estará contento mientras Kobe lo esté. Pau Gasol juega más alejado del aro, promedia doce tiros por partido (menos que Bynum) y su promedio de tiros libres se sitúa casi en la mitad de lo que son los promedios de su carrera en la NBA. El tránsito en la temporada regular podría ser bueno si el banquillo reacciona. Los centímetros de Bynum y Gasol aseguran muchas victorias y Kobe podría seguir batiendo records. La duda está en si este proyecto será suficiente para superar, en Mayo o Junio, a Oklahoma City, Miami o Chicago.

 

NBA: 48 HORAS 27 diciembre, 2011 - 17:44

 

Estos no son los Lakers, que nos los han cambiado. O sí son, pero no son los de los de los cuatro últimos años. No al nivel de las travesías del desierto de Boston o Chicago pero los Lakers también han vivido duras transiciones y reconstrucciones largas. Estuvieron de 1991 a 1998 sin llegar ni siquiera a una final de conferencia. En el 94 y en el 2005 no jugaron ni los playoffs. Los equipos que ha dejado Phil Jackson en las dos ocasiones anteriores han quedado en situación de infecta mediocridad. El año después de Jackson los Bulls ganaron sólo un 26% de sus partidos. Era también el año después de Jordan, Pippen y Rodman y curiosamente una temporada reducida por el lockout. El año después de Jackson en los Lakers el equipo se quedó en un 41% de victorias, algo que en la Conferencia Oeste actual descarta absolutamente la posibilidad de jugar playoffs.

Estos Lakers son un año más veteranos, no han depurado parte del ambiente corrompido que contaminó su vestuario en los pasados playoffs, han cambiado Odom por McRoberts y han contratado a un nuevo entrenador que ha cambiado profundamente los sistemas y no tanto en función de los jugadores que posee. Además entre Mike Brown y Kobe Bryant ya hay una tensión latente tras dos partidos oficiales disputados. La temporada no pinta bien pero tanto la propiedad como los ejecutivos de la franquicia siempre podrán escudarse en la obligación de una depuración económica a la que se ven obligados por el nuevo convenio colectivo y que debe conllevar unos costes deportivos. Además de la presión mediática sólo hay una figura que en el futuro de esta temporada podría provocar que la crisis derive en medidas importantes (fichajes, traspasos, cambios en el banquillo) y no es otra que la de Kobe Bryant.

Pau Gasol no está jugando bien, certeza que no resta vileza al escarnio continuo que soporta con las críticas. De los ocho cuartos disputados ha jugado cinco con un problema en el hombro derecho y promedia 14.5 puntos, 8.5 rebotes y 3 asistencias en los dos primeros partidos. También ha jugado 70 minutos en dos días, con una pretemporada de sólo quince. Aún así no está a su nivel. Los kilómetros acumulados en su carrera, los condicionantes habituales en jugadores de su estatura y peso, las lesiones y el entorno en la actual coyuntura de los Lakers pueden complicarle la temporada, sin duda.

Ricky Rubio debutó en partido oficial y su condición de rockstar se mantuvo invariable. Su carga estética/mediática es cautivadora. El público del Target Center de Minneapolis se pone de pie para recibirle y para celebrar en conjura cada una de sus acciones productivas. Cuenta cada asistencia por highlight. Ha jugado dos partidos (uno de pretemporada) y lleva 100% de efectividad en presencia en las cinco mejores jugadas del día. Sus seis pases de canasta editados uno detrás de otro impresionan a cualquier telespectador, al estilo de lo que vivimos con Jason Williams justo después del anterior lockout, en la 98-99. Una hora después de finalizado el partido Yahoo Sports titulaba: “Ricky Rubio repartió seis asistencias pero Minnesota no pudo ganar a OKC.” La ESPN destacaba: “Durant y los Thunder estropean el estreno de Ricky Rubio.” Y la página de Nba.com decía: “Los Thunder esquivan a los Wolves en el debut de Rubio.” Pese al destacado partido de Durant, Westbrook, Love y Beasley era Ricky el que estaba en todos los titulares. Todo este efecto resulta un motor inestimable para la confianza del jugador pero también es una amenaza de doble filo en el caso de que su baloncesto no brote como hasta ahora sobre la cancha.

Y no quiero obviar la felicitación y el reconocimiento para José Manuel Calderón, el más discreto y silencioso de nuestros representantes españoles en la NBA. Hemos venido avisando que el baloncesto de defensa y control de juego que impone su nuevo entrenador Dwayne Casey favorece las características de un Calderón tranquilo y seguro, como casi siempre. Un profesional.

 

FIN DEL LOCKOUT. PRIMERAS REFLEXIONES 26 noviembre, 2011 - 20:00

 

El 26 de Noviembre, 149 días después de su comienzo, se desbloqueó el cierre patronal de la NBA con un principio de acuerdo entre propietarios y jugadores. Se ha solucionado el conflicto de manera lógica teniendo en cuenta que el 25 de Diciembre es un gran día para comenzar la temporada y que mantenían propuestas no demasiado alejadas gracias a todas las concesiones que ofrecieron los jugadores durante veinticinco sesiones y más de doscientas horas de reuniones. Las demandas antimonopolio de los jugadores y las conversaciones confidenciales entre abogados han marcado los últimos doce días, algo determinante para el desenlace.

Ahora se procederá al ratificado del acuerdo por parte de ambos colectivos, se reinstaurará el sindicato de jugadores, se retirarán las demandas y se debería firmar el nuevo convenio sobre el lunes día 5 de Diciembre. Esa es la semana en la que los jugadores tendrán que incorporarse a sus equipos para que el día 9 comience la pretemporada y las operaciones deportivas.

El día 25 de Diciembre la temporada comenzará con partidos estelares. Se comenta que la NBA quiere mantener la idea inicial de programar ese día el Knicks-Celtics, Mavericks-Heat y Lakers-Bulls. Desde esa fecha se jugará una temporada de 66 partidos (cada equipo jugaría una media de cuatro partidos por semana) seguramente hasta el miércoles 26 de Abril. También se mantiene la idea de celebrar el All Star Weekend en Orlando los días 24, 25 y 26 de Febrero. Tendrá que ser una temporada con sorpresas, lesiones y en la que ganar 52 partidos será el equivalente al sobresaliente, lo que en una temporada normal representa la barrera de las 60 victorias.

No se han divulgado de momento detalles oficiales del acuerdo pero por lo que se comenta parece que el reparto de beneficios (BRI) se quedará en el 50/50 con un 1% variable. Los jugadores han conquistado la permanencia de la escala salarial para los novatos y la inclusión de un mínimo de gasto salarial para los equipos, situado en un 90% del límite (Todos los equipos deberán pagar en salarios unos 52 millones anuales como mínimo).

Los equipos que tengan que pagar impuesto de lujo por sobrepasar el límite salarial tendrán mayores dificultades para fichar agentes libres importantes o intervenir en traspasos pese a que parece que se va a mantener la posibilidad de renovar a un jugador justo antes de traspasarlo, al estilo de lo realizado con Carmelo Anthony en la última temporada. Los grandes perjudicados del nuevo convenio serán los jugadores de clase media (los que tienen un caché de entre 3 y 7 millones de dólares por temporada) y los equipos como Lakers, Knicks o Heat, que han intentado en los últimos años con más o menos suerte acercarse al anillo a golpe de talonario. Así las cosas se abrirán opciones para que los grandes equipos europeos puedan fichar más jugadores de ese nivel favoreciéndose de la diferencia entre el euro y el dólar. Según este criterio cada vez parece más complicada la posibilidad de que Rudy Fernández siga en la NBA en la temporada 2012-13.

Lo lógico es que Rudy Fernández se vaya a Dallas para disfrutar del privilegio de jugar en el mejor equipo de la NBA y también para probarse en un entorno diferente al de Portland y McMillan. Allí puede pasar de todo. Los Mavericks tienen pocos jugadores con contrato en vigor y tienen que decidir renovaciones en casos como los de Barea, Caron Butler, DeShawn Stevenson y Tyson Chandler. Lo que ocurra con estos jugadores será fundamental para la temporada de Rudy, tanto en minutos de juego como en posibilidades económicas de futuro. Pero tampoco tenemos dudas de que si de repente Rudy recibe pocos minutos de juego cuando empiece la temporada podría incluso forzar su regreso anticipado al Real Madrid.

 

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Antoni Daimiel hace años que se ha convertido en la cara y voz de la NBA en la piel de toro. Ahora, en plus.es/nba te damos la oportunidad de que compruebes que también es la letra y la intención.

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