Me niego a pensar que un título lo signifique todo en el mundo del deporte. Me niego a pensar que un gol eclipse el buen trabajo realizado durante meses, incluso años. Seguramente los primeros en magnificar esos títulos seamos los medios de comunicación, pero cuando ya han pasado 48 horas de los partidos jugados por el Itxako y por el Mar Alicante la sonrisa vuelve a aparecer en nuestros rostros, nuestra mirada está fija en el futuro, y del pasado sólo quiero analizar y valorar lo que ha significado que estos dos equipos femeninos lleguen a jugar la final de la Liga de Campeones y de la Recopa.
Gracias a vuestro trabajo en la pista, prolongado fuera de ella por todo un equipo con mayúsculas, en las últimas semanas se ha hablado de balonmano femenino más que en cualquier otro momento. Las redes sociales han sido un hervidero, los medios que no os hacíamos demasiado caso hemos intentado daros el protagonismo que merecíais, habéis generado ilusiones, habéis movilizado a vuestras ciudades, habéis dejado pequeños pabellones para miles de personas, os habéis esforzado todo lo que habéis podido y más, y desgraciadamente por detalles no habéis conseguido el ansiado título. Un título que puede ser una meta, una meta que sólo sirve para cumplir unos objetivos que creo que habéis superado con creces.
En mi balanza particular queda lo primero, pesa más la ilusión, el esfuerzo, el compromiso, unos valores que perdurarán en el tiempo y que seguramente darán fuerza para luchar por más títulos en el futuro. El camino es lo más difícil y lo habéis recorrido, la meta está y seguirá ahí, la alcanzaréis porque lo más complicado ya lo habéis conseguido. ILUSIÓN