Laia del Desierto 24 noviembre, 2010 - 13:10

Admiro a todas aquellas personas que derrochan pasión por lo que hacen. Es tremendamente contagioso. Te sientes bien cuando a tu lado está alguien así. Es lo que comunica Laia. Pasión por la moto. Uno tiene una idea de lo que son los 24 años. Cuando conoces a Laia estas obligado a actualizar el concepto 24 años. Supongo que esa madurez la da el deporte. La da el llevar años viajando de un lado para otro. Es la referencia del trial femenino y eso no le basta. Es más, eso lo que le obliga a intentar una de esas cosas que sólo nombrarlas asusta. El Rally Dakar.

Pero vayamos por partes. Si Laia va al Dakar, es gracias a que Javi Culebras no apretó demasiado. Javi es el realizador del video y el responsable de la selección de músicas del mismo. Pues bien. En un momento del reportaje podréis ver a Laia casi cayendo al tratar de subir, con la moto, a una roca. Arnau, el mochilero, agarra la rueda. Y Laia se agarra al manillar de tal manera que ni moto ni Laia caen. Pero Javi “el rescatador” tan grande y noble es, que a por la dama en peligro fue. Y agarró a Laia por el cuello de tal manera que casi le desenrosca el casco con la cabeza dentro. Así que si Laia va al Dakar es por que Javi no apretó lo suficiente. No lo olvides, Laia.

Regresamos de Barcelona a Madrid tras grabar con Laia la parte de trial para el reportaje. Nos volveríamos a ver con ella en Casablanca, donde tomaríamos un vuelo a Ouarzazate. Atención. Ouarzazate  debe pronunciarse así: Güarsasat. Si lo pronuncias de otra manera corres el riesgo de ser victima de un descojono brutal por parte de la seguridad de los aeropuertos marroquíes. Es tanta la risa si no lo pronuncias de esa manera: Güarsasat, que puedes pasar los controles empapelado en explosivos. No te pararán. Les da la risa y te dicen que sigas caminando. 

La experiencia del desierto es única, la verdad. Romano Aticus fue el encargado de recoger las imágenes en su cámara. He visto el video mil veces y todavía hay planos que me emocionan. Brutal Aticus grabando. Brutal Javi realizándolo, montándolo y sonorizándolo. 

Pero basta de jabón. Bueno, no. Un poco más. Muchas gracias al equipo Honda Montesa,  a Jesús Sanz, a Angels Rovira, a Jordi Arcarons, y a los desayunos con butifarra en día festivo. Gracias a todos por la confianza y las facilidades. Gracias a ese conductor de nombre Hicham que se recorrió medio Marruecos para llevarnos de un sitio a otro y gracias al termo de café que le mantuvo despierto. A Jordi Casanova y a Ali por su compañía y ayuda en el desierto. Pero por encima de todo gracias a Laia, por su cercanía, por su paciencia, por su complicidad y sus risas callejeras. Mucha suerte en el Dakar. Disfrútalo

Luis Fermoso

Frente a la tumba de Portago 27 septiembre, 2010 - 20:05

Cuando hace unos meses me documentaba para el reportaje con Ander Mirambell, as español del skeleton, apareció un nombre que, sólo por su sonoridad, captó mi atención: el marqués de Portago. Él había sido él único antecedente conocido de Ander en España.

La cosa quedó ahí, pero seguí investigando sobre el marqués. Pregunté a mis mayores. Alguno conocía de su existencia, pero… como piloto de Ferrari. Y empezamos a tirar del ovillo. Ahí había un “historión”. Porque el marqués también había sido jockey, el primer español en participar en el Grand National. También había terminado cuarto en bobsleigh en unos Juegos Olímpicos. Y su historia tenía el trágico y sobrecogedor colofón de una muerte al volante de su Ferrari Monza en la que, desgraciadamente, once personas más, incluido su copiloto, le habían acompañado.

Pero había más. Había una personalidad y una presencia física arrolladoras; el marqués se había casado y había tenido dos hijos como consecuencia de su matrimonio con la estadounidense Carroll Petrie. Pero también había tenido amantes: nada menos que Dorian Leigh, considerada la primer supermodelo de la historia, que inspiró a Truman Capote su “Desayuno en Tiffany’s”, luego convertido en la gran pantalla en “Desayuno con diamantes”. Y estaba también Linda Christian, ex mujer de Tyrone Power, madre de Romina (que apareció en Antena 3 hablando de la desaparición de su nieta, Ylenia, en 2005). La cosa se ponía folletinesca.

Indagando, que es gerundio, fuimos dando poco a poco con personas que habían tenido un papel protagonista en la película que es la vida de Portago. Por si algún curioso le interesa, comentaré la circunstancia de las personas a las que tratamos de localizar y entrevistar:

-Su hermana Soledad, Sol, aún vive en Biarritz, y fue propietaria de una cuadra de caballos, marquesa de Moratalla, título que ella ostenta. Gran aficionada al bridge, aún participa en muchos torneos por la zona. A pesar de nuestra insistencia durante varios meses (llegamos a ser muy pesados), rechazó participar.

-En Nueva York vive la viuda del marqués, Carroll McDaniell, Petrie desde que se casara (y posteriormente, también enviudara) con el multimillonario Milton Petrie. Como Sol, Carroll también denegó la invitación, aunque a través de su hija Andrea me hizo saber que no se encontraba demasiado bien de salud.

-Andrea Portago, actual marquesa de Portago, fotógrafa, ex modelo, que fuera asidua del clan Warhol en el Nueva York de los 70, reside en Los Ángeles aunque viaja continuamente por motivos de trabajo. Una persona encantadora que colaboró con nosotros con entusiasmo. Lástima que no pudiéramos cuadrar las agendas para la entrevista… quiero pensar que eso fue lo que pasó.

-En cuanto a los otros dos hijos del marqués, Antonio Portago, hijo también de Carroll, falleció a principios de los 90, cuando era pareja de Bianca Jagger, ex del rollingstoniano Mick. Kim Portago, el hijo de Alfonso con Dorian Leigh, tiene una historia aún más triste. Murió al arrojarse por un balcón con poco más de veinte años. “Los varones de mi familia parecen tener una maldición”, me dijo Andrea.

-¿Y las otras mujeres con protagonismo en su vida? Dorian Leigh murió en 2008, y Linda Christian, lamentablemente, se encuentra enferma en su residencia en Los Ángeles.

-Su amigo el franco-brasileño Nano Da Silva-Ramos, que aparece en el reportaje, reside aún en Biarritz, lugar en el que conoció a Fon cuando ambos eran niños. Una encantadora persona que nos atendió con toda la cortesía del mundo junto a su esposa, y que nos proporcionó un material filmado impresionante. En cuanto a Keith Schellenberg, otro de los amigos de Portago, excéntrico millonario británico que también pilotó en Fórmula Uno y practicó bobsleigh, aunque lejos de los resultados del marqués, también, desgraciadamente, se encuentra enfermo.

Y ahora, como es de ley, viene el capítulo de agradecimientos varios:

Gracias a Fernando Falcó, marqués de Cubas, que se prestó con muchísima amabilidad para cuanto estuviera en su mano. Él fue amigo de todos los miembros del equipo de bobsleigh en los Juegos del 56. Lamentablemente, tanto Vicente Sartorius como Gonzalo Tabeada y Luis Muñoz Cabrera, han fallecido.

Gracias también al maestro Paco Costas por su sabiduría, y al entusiasta biógrafo Ed McDonough, quien intercedió para una entrevista con sir Stirling Moss, piloto contemporáneo de Portago, que al final se nos escapó entre los dedos. Otra vez será.

Gracias a nuestro amigo Luis Sánchez Parejo, que dejó sus labores de ilustrador para meterse en la piel de Portago en la enorme recreación que de su entrevista para la radio hicieron el realizador Juan Porres y el cámara Adolpho Canhadas. Gracias, cómo no, a Antonio Badila y Alfonso O’Donnell, candidatos firmes al oscar al mejor secundario en su papel de periodistas.

Gracias, por último, y espero no dejarme a mucha gente, al compañero en “La Razón” Carlos de Miguel por toda la información y sugerencias; a Fernando Doménech, autor de un exhaustivo trabajo de documentación sobre Portago que mereció un premio del RACE, pero aún no ha sido publicado; y a Melchor Durán, de Ascari Race Resort.

Y ya acabo, si es que alguien ha llegado hasta aquí. Después de bastantes jornadas de trabajo, el reportaje, en cuanto a la filmación, concluyó con una situación que no olvidaré fácilmente. Fue en el cementerio de Arcangues, junto a Biarritz. Hasta allí llegan cada día algunos curiosos para visitar la tumba del cantante Luis Mariano. Pero muy, muy pocos se acercan al lugar algo más alejado al que fuimos a parar Juan, el realizador, y yo mismo. Como conclusión de una especie de peregrinaje, nos encontrábamos ante los restos de una leyenda que nos había absorbido en los meses anteriores hasta casi la obsesión. Con las imágenes del bucólico cementerio comienza nuestro reportaje.

Estamos preparados 31 mayo, 2010 - 21:06
Xabi & Arbeloa:

“¿Y Atotxa?, ¿Dónde está Atotxa?”… Fue lo primero que dijo Xabi al ver la maqueta que nos habían preparado a modo de estadio del mundial. “Atotxa ya no está”, tuve que decirle –con dolor de mi corazón realista-. La mítica maqueta de Atotxa de El Día Después pasó a mejor vida. Snif. Las risas y las bromas fueron la tónica de un rodaje en el que Xabi se lució como estratega y gran conocedor de los esquemas, virtudes y defectos de todas las grandes selecciones de este mundial.

Interrogatorios:

Parecía cine. “Es como Instinto Básico”, definió Juan Mata la puesta en escena de nuestro gran Adolpho Canhadas. El humo, las sombras, la cámara de seguridad… sólo faltaba la colaboración de los futbolistas para que todo saliera bien. Marchena, Silva, Mata y Villa, no sólo se prestaron al juego, sino que le dieron aún más vuelo a nuestra propuesta. Todos respondieron magníficamente al interrogatorio ‘parapolicial’ de Michael. Marchena estuvo sereno y frío, como correspondía al caso. Silva interpretó su papel de sorprendido con una naturalidad sorprendente y entrando a todos los trapos. Mata se sometió a su rol de ‘maltratado’ con una retranca bárbara y se animó con un chiste que provocó la carcajada de todo el equipo, como podréis ver en las tomas falsas. Y Villa aceptó el órdago de Michael y se mostró maravillosamente borde, retador y sarcástico hasta el punto de desconcertar a Michael de verdad. Merece la pena que echéis un ojo a los montajes que ha hecho Javi Culebras de los cuatro interrogatorios.

José Larraza
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Veteranos

Antoni Ramallets y su esposa empezaron a veranear en la localidad barcelonesa de Sant Joan de Mediona hace ya muchos años. Ahora, se ha convertido en su lugar de residencia. Un busto del portero, héroe local adoptivo,  saluda a la entrada del modesto campo de fútbol. No es el único de sus recuerdos que se guarda en el pueblo, aunque para ver el resto el visitante debería acceder al salón de la vivienda de los Ramallets: fotos, entradas, trofeos... Lo curioso es que a Antoni se le nubla la memoria cuando se le pregunta por la pasión que despertó entre las jóvenes de Copacabana en aquel Mundial de 1950. El mito del Barça se despide recordando que le hubiera gustado ver a Guti en el Mundial.
Dejamos a Ramallets leyendo el periódico en el Alto Penedés y viajamos a pocos kilómetros. En Terrassa, Josep Parra vive desde siempre junto a su dicharachera esposa. El ex jugador del Espanyol es amigo de los padres de otro de los hijos más célebres de la localidad, Xavi Hernández. A Parra le cuesta dejar sus fotografías al periodista, porque ya tuvo un episodio en el pasado en el que le perdieron varias. Entre sus preferidas, una junto a sus compañeros de selección Zarra y Segarra, que un fotógrafo extranjero se empeñó en hacer por la rima de sus apellidos. En otra, en Copacabana, canta y toca las maracas junto a Panizo y a Antonio Puchades, del que dice que "siempre me llamaba Parruño".

Alto, rubio, fornido. Al principio de su carrera, a Antonio Puchades muchas veces le tomaron por extranjero. "Pero si soy de aquí al lado, de Sueca", tuvo que decir en muchas ocasiones. Y en Sueca, en plena huerta valenciana, vive Puchades, que antes y después de jugar al fútbol siempre se dedicó al cultivo del arroz. Comparte piso con su hermana y una mujer encargada de la atención de ambos. Nunca se casó, "aunque tuve muchas amigas". A Puchades le encanta repasar alineaciones antiguas citando a sus compañeros por su nombre y dos apellidos. Recuerda como sus padres se negaban en principio a que jugara al fútbol, porque rompía el calzado. "Vas a ser la ruina de la casa", le decían.

Después de divorciarse de su primera esposa, con la que tuvo dos hijas, Estanislao Basora se casó con una hermosa canaria. Desde hace unos años, vive con ella en Las Palmas, al cuidado de su madre, que ya sobrepasó los cien años de edad. Basora, que jugó mucho al tenis, aún acude a un club en el que, aunque no coge la raqueta, toma café con los amigos y conversa. Sobre todo, de fútbol. Como Ramallets, Basora no se pierde un partido del Barça. Y aún recuerda los dos goles que hizo a Uruguay, la posterior campeona del mundo, que perdía dos a uno cuando quedaban pocos minutos pero acabó empatando en un tiro lejano al que Ramallets no llegó porque Schiaffino le había lesionado.

Antoni, Josep, Antonio, Estanislao, son el abuelo que pasea por el parque sin que nadie, o muy pocos, les reconozcan. Pero son más. Porque ellos cuatro son los únicos supervivientes del recordado partido contra Inglaterra que España ganó uno a cero, gol de Zarra, que permitió la clasificación entre los cuatro mejores en 1950. Un tiempo lejano, en el que la ilusión de muchos españoles recayó sobre sus cabezas.

Raúl Román


Gerard Piqué

Un mes antes de la grabación hablé con Raúl García, de la agencia IMG World, la que lleva los asuntos de Gerard Piqué. No es fácil contarle al representante de un jugador que queremos poner a 'su chico' en una sala de prensa a decir tópicos, uno detrás de otro. Sabíamos que Gerard era uno de los mejores perfiles para tomarnos a guasa a nosotros mismos, los periodistas, y a ellos mismos, los jugadores. Mil gracias a Raúl y a Gerard por su complicidad. 

El Barça nos cedió su sala de prensa. Michael en plan periodista toca pelotas y Gerard en plan jugador-tu-a-mi-no-me-sacas-ni-un-titular. Fue divertidísimo. Gerard además de gran central es un pedazo de actor. Con que naturalidad decía aquello de que en el fútbol no hay equipo pequeño, que son 11 contra 11. Lo decía a la primera. Eso sí. Luego nos partíamos todos de risa. De lo aburrido que era aquella verborrea de topicazos, nos moríamos de la risa.

Fernando Torres

Antonio Sanz es el mejor amigo y socio de Fernando Torres. Hablé con él para pedirle que Fernando estuviera en este Informe Robinson pre-mundial. Me hizo esperar. No es fácil contar con el delantero del Liverpool. Lo sabía. Con Antonio funciona la sinceridad. Sabía que sería difícil. Me lo advirtió. Pero me hizo sufrir. Mucho. Por fin me confirmó una fecha y un lugar para la entrevista. Todo estaba cerrado. Iba a ser un lunes. De repente el viernes anterior suena mi móvil a eso de las diez de la noche. Imaginaros una cara de pánico y una mano temblorosa que no quería responder a aquella llamada de Antonio Sanz. Era yo. Me iba a decir que se suspendía. Estaba seguro. Descuelgo y mi voz de “hola” debió darle tanta pena que rápidamente y sin dejarme ni hablar, me dijo…”Luis…tranquilo…todo sigue en pie, era sólo para decirte que lo tenemos que hacer en otro sitio”…..Uffffff.  Me hice el duro. “Tranquilo, Antonio. Estaba tranquilo”, le mentí. Colgué el teléfono y me abrí una cerveza. Torres sería la última grabación del Informe Robinson de mayo. Fue la primera que solicité. Todo lo que un día fueron ideas, ya eran planos. Habemus programa.  

Vicente del Bosque

Mil gracias a Vicente del Bosque. Sabemos que su agenda era una locura. Apenas tenía un segundo libre y nos hizo un hueco. Michael y Vicente se llevan muy bien y escucharles hablando de fútbol es una gozada. Vicente es como os imagináis. Educado, correcto, buena persona. Y encima paisano. Vamos. Que me tiene entregado. 

No quiero terminar este último blog de la temporada 09/10 sin referirme a un compañero de Informe Robinson que nos deja. Es Juanjo. En las tomas falsas de este programa le veréis llegando a una meta. Es la meta del Ironman de Lanzarote. El Ironman más duro del mundo. ¿Qué por qué lo hizo? En septiembre de 2008 Juanjo realizó un reportaje sobre esta dura prueba de triatlón. Cuando regresó a Madrid nos comentó que le gustaría hacerlo. Se puso a entrenar y casi dos años después lo ha hecho. (Para el que no lo sepa: Ironman: 3’8 Km. nadando, 180 Km. en bici y 42 Km. corriendo). Ese es Juanjo. Ya os hacéis una idea. Siento su marcha como un navajazo. Pero la celebro porque es la decisión de un amigo. Y porque no tengo duda de que será el comienzo de una carrera repleta de éxitos.

Luis Fermoso
Los secretos de un secreto 23 abril, 2010 - 11:52
Lo más difícil de esta profesión es tener una buena historia entre manos. Lo meritorio es pelearla y conseguirla. Yo me la encontré. Pero en el sentido más literal. Yo no hice nada. El que luchó, peleó, llamó y escribió por la historia de Víctor Valdés fue mi compañero y amigo José Larraza. Lo que pasa es que José estaba liado rodando su vídeo de Joaquín Caparros y me dijo: “Luis. Ponte tú con el tema de Víctor Valdés”. Así que antes de nada, gracias José por dejarme una historia tan apetecible con la que involucrarse.

A la tercera

Porque apetecía conocer a Víctor Valdés y darle a conocer un poco más. No es una de esas personas del fútbol, que a priori, goce de la simpatía de la mayoría de aficionados. Y además íbamos a contar algo desconocido de Víctor. No era el asunto de la llamada o no de la Selección Española lo que nos apetecía contar. Era su historia personal. La de un chico que jamás quiso ser portero. Víctor quería contarla como la sentía. Y os prometo que no le resultó fácil. No fue capaz de decir lo que quería decir a la primera. Yo no fui capaz de 'sacarle' lo que quería decir a la primera. Fue a la tercera. Hablamos una mañana por teléfono y me dijo: “Luis. Creo que no estoy siendo capaz de contar lo que quiero contar”. Y yo le dije, “Víctor, creo que creo lo mismo que tú”. Así que nos dimos una nueva y definitiva sentada.

¿Cómo coño se apaga esto?

Gracias al Hotel Rey Juan Carlos I por el espacio que nos cedió para la entrevista. Era una sala impresionante. Apagamos todos los aparatos para que no se colara nada de ruido. Aire acondicionado, neveras, hilo musical…Todo menos una cosa. A lo mejor en alguna declaración de Víctor Valdés oís un lejano ruido a modo de golpe. Como cuando algo se cae al suelo. Bien. Era una maquina de esas que hacen hielo y que no fuimos capaces de anular. Por eso puede haber declaraciones del tipo…”Con 8 años no me gustaba ser portero…PLOK….pensé en dejarlo muchas veces….PLOK, me aterraba fallar…PLOK…lo que soy se lo debo a mi hermano y mi padre…PLOK.”. Cada PLOK era un hielo.  Hubo tantos que podríamos haber hecho un botellón al final de la entrevista, aunque ahora que lo pienso, ¿a que no se a colado ningún hielo en el vídeo? Es lo que tiene currar con los mejores.

¿Por qué?

Víctor quería contar la historia para hacer un llamamiento a todos aquellos que dudan de si el esfuerzo merecerá la pena. Dudar es muy jodido porque en la duda está la idealización de lo que descartas cuando decides. Y la idealización es un enemigo gigante, poderoso, imbatible. A Víctor le mereció la pena. Está claro. Es uno de los mejores porteros del mundo, cobra como tal, juega en el club de su vida, es feliz en su playa de Gavá, vive cerca de su familia.

El churro va a ser enorme

Estuvimos con Víctor durante cinco días. Increíble su amabilidad, respeto y confianza con todos nosotros. Nos hemos sentido como en casa. Encantadores sus padres y su hermano Ricardo. Cada entrevista que hacíamos acababa de la misma manera. Qué bien hablaron todos. Qué bien contaron sus recuerdos. Salva, Jordi, Frans, Ricardo, José Manuel, Víctor… Que privilegio tener tantos recuerdos personales contados por ellos. En total más de cinco horas de material. Imagina esas cinco horas de grabación todas juntas. A eso le llamamos 'el churro'.

Esa palabra

El final del reportaje es la llegada de los dos hermanos al epicentro de sus recuerdos. Víctor y Ricardo estaban emocionados con aquellos dos escenarios. Los planos de ellos dos riéndose son una demostración de lo bien que se lo pasaron. No paraban de recordar anécdotas. Los dos tienen una palabra que les funciona como un interruptor automático para la risa. Es un secreto entre ellos que nos contagió a todos. Pienso en esa palabra y yo también me parto.

¡Que melenas!

Cuando salí rumbo a Barcelona había quedado con dos tremendas melenas. Así lo dije en casa. Me voy una semana con dos melenazas. La de Edgar y la de Adolpho. Que yo sepa sólo tienen una cosa más grande que la melena, y es el talento. Adolpho graba como los ángeles y Edgar le da a cada plano el sentido, tiempo y la emoción que necesita. Y encima cuando acaba la jornada de trabajo son grandes socios de mesa, barra y tertulia. Gracias a los dos.

Y gracias a Víctor Valdés por su confianza. Espero que el Informe Robinson de abril 2010 os guste tanto como a nosotros hacerlo.

Luis Fermoso
Siete días con Jokin 21 abril, 2010 - 18:35
Alguien puede pensar que los reporteros del Informe nos ponemos un poco moñas cuando contamos aquí nuestras experiencias, lo buenos que son nuestros compañeros y lo bien que nos ha tratado la gente en nuestros diferentes reportajes.

Es cierto. No hay más que echar un ojo a nuestras entradas para confirmar que nos puede un cierto buenrollismo almibarado que tal vez interese poco al lector. Qué le vamos a hacer. Somos así y a estas alturas es muy difícil cambiar. O sea que reincidiré.

Jokin. Cualquiera que haya visto a Joaquín Caparrós por la tele se habrá quedado con la imagen de un hombre nervioso, obsesivo y machacón con quienes le rodean. Es lo que tiene la tele, que simplifica mucho. Al natural, Jokin es una bomba. A nuestro querido cámara Adolpho le volvió literalmente loco de un lugar a otro  –“Venga, va, Renato, apretamos ahí”-, pero lo de Adolpho no es nada en comparación con la brasa que le da Jokin a Fernando Llorente cada día, en cada entrenamiento. El “¡Vamos Fernando!” fue sin duda la frase más repetida de la semana y presiento que la cantinela va para largo. Le hemos cogido mucho cariño a Joaquín. No sólo por las facilidades que nos ha dado y lo bien que nos ha tratado –en las tomas falsas podréis ver los obsequios que nos preparó. Un detallazo inolvidable-, sino porque bajo esa coraza de míster arrebatado se esconde un tipo entrañable, humilde y cariñoso.

Los hombres de Jokin. Ellos han sido las personas con quienes más hemos tratado. Concretamente tres personas: Luciano Martín, segundo entrenador y mano derecha de Jokin, Luis Llopis, preparador de porteros, y Bernardo Requena, preparador físico. Estamos en deuda con ellos. Sin su colaboración no hay historia. No es de extrañar que Jokin los quiera siempre a su vera. Cada uno es un fenómeno en lo suyo, su trabajo discreto y en la sombra es impagable y los tres son además muy buena gente.

El Athletic. Este club es muy grande y su gente también. Fernando Macua, Manolo Delgado Meco, Jabo Irureta, Jabotxa Fernádez, Jon Larrea, Javi Reyes, Iñaki Morán, Josean Lekue, Paco Angulo, Luis De La Fuente, Iñigo Lizarralde, Carlos Meléndez, Santi Urkiaga, Txetxu Gallego, José Antonio Narváez, Iñaki Ulloa y toda la plantilla del Athletic. A todos -pido perdón por los nombres ausentes que seguro que los hay- les agradecemos su paciencia por aguantar durante una semana la presencia permanente de tres extraños que siempre asomaban por donde no debían.

Bilbao. Hemos encontrado Bilbao más guapa que nunca y tan acogedora como siempre, aunque la experiencia nos haya dado unos cuantos kilos de más por culpa de las toneladas de pintxos que nos hemos apretado. La Cervecería de Txus Cendón –Henao 40, no dejéis de visitarla si pasáis por Bilbao. Os tratarán de lujo- ha sido nuestra segunda casa y Txus y Che el taxista han sido también grandes cómplices nuestros en esta historia. Y gracias también a Gorka Arrinda por las facilidades que nos dio desde el primer día.

En fin, que nos lo hemos pasado muy bien y que ha sido un lujazo trabajar junto a Javi Culebras, Adolpho Canhadas y Romano Atticus. Lo señále al comienzo del blog: somos un poquito moñas, pero es lo que hay. Espero que el reportaje os guste. Aupa Jokin.

José Larraza
No pares, Ander 29 marzo, 2010 - 18:44

Ander Mirambell es del Espanyol. Muy del Espanyol. De niño, jugó en las categorías inferiores de su club durante unos meses, aunque tuvo que dejarlo porque como él mismo reconoce, no le daba para llegar a lo más alto. Quizás, ser del Espanyol en Barcelona es algo que imprime carácter.

Ander Mirambell cumplió hace poco 27 años (en los Juegos de Vancouver). Eso significa que en el año 92, el de los Juegos Olímpicos de Barcelona, tenía diez. Un niño amante del deporte vive unos Juegos en su ciudad. Quizás también sea algo que imprime carácter.

Ander Mirambell lo intentó con el decatlón. Es decir, además de competir en pruebas de velocidad y resistencia, ha saltado en longitud, en altura, ha lanzado peso, disco y jabalina, ha saltado con pértiga… algo sólo al alcance de físicos privilegiados. Destacó, tanto como para quedar entre los diez mejores de España. Pero comprobó que con su nivel no le llegaría para competir en la elite. Lo asumió; seguro que también le imprimió carácter.

Con veintipocos años, con el sinsabor de haber destacado pero no lo suficiente en dos deportes que adoraba, Ander se animó a probar en uno nuevo, el skeleton, para el que en España no existía lugar al que acudir: la Federación Española de Deportes de Hielo se creó en 2006, después de los Juegos de Turín. Así, en la Federación de Deportes de Invierno llegaron hasta a tomárselo a chufla. Nos encontramos ante un auténtico pionero, al que en aquellos inicios acompañaron dos amigos que poco más tarde le dejaron sólo en su loca aventura. A ciegas, sin ayudas ni medios, Mirambell fue avanzando en un deporte del que nada sabía. Con el sacrificio de gastarse todo lo que tenía en cumplir una ilusión.

Nosotros pudimos compartir con Ander varios días en Innsbruck y alguno en Barcelona. Y nos dimos cuenta de que se trata de uno de esos tipos arrolladores, que no reparan en nada para conseguir lo que se proponen. Colgado del móvil de manera constante, centrado en 'vender' su figura y la de su deporte casi tanto como en prepararse y competir. Las circunstancias obligan. Es lógico pensar que sus resultados, con otro tipo de dedicación, serían distintos y mejores. Ha tenido la suerte de llegar a un cierto status, ha conseguido incorporarse a un grupo de elegidos y participar en unos Juegos, pero ¿qué le queda a Ander ahora? Si después de tantos años no te da para ganar dinero, y sí para perderlo; si ya has conseguido la meta que buscabas ("ser olímpico", su frase de marca), si van pasando los años y echas de menos las farras con los amigos… ¿tiene sentido seguir? Pese a todo, después de conocerle, imagino su respuesta.

De Mirambell recordaré su continua sonrisa, el cariño que le tiene la gente en el circuito del skeleton… y su enorme apetito. Tanto en Innsbruck como en Barcelona, al sentarnos a la mesa, Ander siempre eligió la opción más contundente… algo que explica sus continuos problemas atascando wc’s en hoteles y concentraciones, y que muchos amigos le recuerdan todo el rato… aunque a Ander esto no le gusta que se cuente. Tampoco será para tanto, ¿no Ander?

Raúl Román

Dos kilos por cabeza 25 marzo, 2010 - 19:04

Jamás había estado en un caserío tan antiguo. Al menos, no en plena convivencia con la familia que lo habita. En Zizurkil, Guipúzcoa (veinte kilómetros al sur de Donosti, muy cerca de la Tolosa natal de nuestro compañero Larraza), nada más llegar para el reportaje que nos ocupaba y preocupaba, comenzamos a grabar en la entrada de la casa de los Otaegi. Al aproximarnos, nos pareció encontrarnos en Bakú o Vladivostok: no entendíamos ni jota de lo que los miembros de la familia hablaban entre sí. En parecida situación nos hemos visto en Galicia o Cataluña, y con algo de empeño, uno se entera de (casi) todo, pero en Euskadi… es lo que tiene no hablar la elegida como la lengua más difícil del mundo por el Foreign Office británico. 

Así que aquí debo lanzar mi primer agradecimiento a la familia Otaegi, que se esforzó por hablar en castellano con nosotros, y lo que les resultó mucho más difícil, entre ellos, a lo que no están en absoluto acostumbrados. Incluso llegaron a pedirnos disculpas cuando lo olvidaban. Excuso decir que no hacía ninguna falta, y que les pedimos que, por favor y excepto cuando les entrevistáramos, no abandonaran sus costumbres. Y he de recalcar que pasan muchos meses sin que los Otaegi se comuniquen con nadie de su entorno en otra lengua que no sea el euskera. Lo dicho, gracias.

Era sólo el principio de un torrente de amabilidad. Aquí comenzó nuestra toma de contacto con el mundo de las alubias, los chuletones, las lechugas y tomates de la huerta, los pimientos… uy, perdón, estoy empezando a salivar. Y es que los Otaegi prácticamente no compran alimentos en todo el año. Viven de lo que produce su huerta y su ganadería. Y lo que es mejor, se empeñan en invitarte a comer, a cenar y a lo que haga falta. Incluso a dormir, aunque esto lo rechazamos entre muestras de agradecimiento, porque ya teníamos reservado en la recomendable casa rural 'Abeletxe', en el propio Zizurkil. Curiosidad: propiedad de Edurne Pasabán.

Y digo curiosidad, porque Álex Txikón, el rival de Joseba, es uno de los fijos en las expediciones al Himalaya de Edurne. A la hora de escribir estas líneas, los dos se encuentran camino de la cima del Annapurna. Y si en Zizurkil los Otaegi nos recibieron con los brazos abiertos, a la misma altura estuvieron en Lemona los Txikón del hiperactivo Álex, el menor de ¡13! hermanos. Con Álex nos encaramamos a las alturas de un edificio en la ría de Bilbao, un día en el que sol y la situación nos ofrecían un espectáculo magnífico de la ciudad; con él acudimos a la radio pública vasca; con él, como con Joseba, compartimos entrenamientos con piedra y hacha; y con él continuamos nuestro maratón gastronómico. Otra vez las alubias (uno de los amigos de Álex en la empresa Negarra había ganado un concurso); otra vez los chuletones; y ahora, también el cordero, el revuelto de hongos cogidos en el campo por la familia de Julen Mendieta, uno de los entrenadores de Joseba, la purrusalda de la madre de Álex… si el cámara Adolpho y yo a duras penas conseguíamos rechazar la opción de repetir, el bueno de Juan Porres, el realizador, dio rienda suelta a su mandíbula y sus instintos más carnívoros. Algo que luego trató de paliar animándose a participar en la demostración de deporte rural que nos hicieron unos amigos de Álex, y que incluyó levantamiento de fardos con polea y alzamiento de yunque. Aún me duele la tripa cuando me río al recordar el garbo y la garra de Porres.

Cuando pasaron los días, se celebró la prueba en la plaza de Azpeitia. Y allí, en la arena, nada más terminar, con los dos rivales abrazados, sorprendí la emoción en el rostro de Juan… a la vez que él hacía lo mismo conmigo.  Nos rodeaban el bueno de Julen Mendieta y su mujer, que tan bien nos habían tratado (¡SuperMendi!); Iñaki Azumendi, tan cascarrabias con Álex como entrañable; las desgañitadas hermanas de Álex; sus padres; Zelai, el legendario harrijasotzaile (levantador de piedras) que entrena a Álex, junto a su amigo el también levantador Javier Vizcaíno; los abuelos de Joseba, Pakita y Juan, cuya foto debería adjuntarse en el diccionario junto al significado de “entrañable”; los padres de Joseba; su hermana y su hermano menores; su tío Ignacio, otra leyenda del levantamiento de piedras; Agite, el aizkolari de Zarautz; Arkaitz, el amigo de siempre y ayudante de Joseba; el pequeño masajista Bixente Artola… no quiero dejarme a nadie. Y ésta no es una simple lista por cumplir. Es la obligada enumeración de las personas que nos abrieron sus brazos, sus casas, ¡sus cocinas!, y a las que estaremos siempre agradecidos.

Un agradecimiento más, aunque sea para compañeros: a José Larraza, por el cable que nos echó el día de la prueba, que extendió con la traducción del euskera una vez en Madrid, y a la que se sumaron nuestros compañeros Borja Zugadi, Saioa Etxeberría e Itziar Etxarri. ¡Vaya sesiones de poner la oreja! Espero que no nos hayamos alejado mucho de lo que se dijo en aquellos días.

Así que no hace falta añadir que este es uno de los reportajes que más tiempo tardaremos en olvidar. Por lo bien que nos hicieron sentirnos. Y por lo que nos costó abrocharnos el cinturón en el avión de vuelta: habíamos ganado, así lo confirmó la báscula más tarde, casi dos kilos por cabeza.

Raúl Román

La familia del Freestyle 02 marzo, 2010 - 17:47

"We are a Family". Ese es el título de una película/documental que está realizando Mito, con su productora Boston Enjoy, sobre el mundo del Freestyle en España. Y eso es justo lo que nos hemos encontrado al asomarnos un poquito a estos deportes. Sabemos que nos dejamos fuera más modalidades pero desde nuestra humilde intención quisimos darlo a conocer. Porque ese creemos que es el gran problema. La gente desconfía de lo que no conoce y estos deportes son grandes desconocidos y a veces temidos (la forma de vestir, los golpes por las calles…) pero si para algo nos ha servido este reportaje es para ver lo que es en realidad.

Todos esos tópicos que les rodean quedan al margen cuando pasas un rato con cualquiera de estos tops. Detrás de cada uno hay muchas horas de perfeccionamiento, pero muchas, muchas. Pero sobre todo hay mucha fuerza de voluntad para practicar y destacar en algo que no se cuida en nuestro país (algunos de ellos se habla que pueden ser olímpicos dentro de poco). Los sitios para poder mejorar, al margen de estar en lugares poco recomendables, son pocos y están en su mayoría mal hechos. “Es como si hicieran un campo de fútbol circular” nos decía Sergio Layos hablando de los skateparks en la provincia de Madrid, “No preguntan a quien sabe y lo hacen simplemente para que tengamos algo y callarnos la boca”. Danny León nos contaba que no puede ir con su skate por la calle por miedo a que le multen y lo que es aun peor, ¡que le quiten una de sus tablas! ¿Os imagináis que a Messi dando unos toques al balón en Barcelona le multase la policía? Pues eso mismo es lo que le pasó a Andreu Lacondeguy, uno de los tops mundiales con su mountain bike. ¿La solución? “O te vas a vivir fuera o te gastas una pasta y te lo construyes tú” así de claro lo tuvo Nel Martín cuando invirtió sus ahorros en construir un skate park cubierto. Sorprendente, ¿verdad?

Otra cosa que nos sorprendió es el BUEN ROLLO que hay entre los riders, aquí la gente se enseña mutuamente, todos aprenden  de todos, todo se comparte: trucos y golpes. En definitiva, nos quedó claro que el Freestyle es un grupo de amigos que comparten una misma pasión, sea en la bmx, en la mountain bike, en el skate, en los patines o cualquier otra disciplina. They are a family!!

Gracias, una vez más, a Álvaro Vítores por ayudarnos en toda esta aventura, que tanto Javier Culebras (con su talento como realizador), como Adolpho Cañadas y Paco Quintans (con el suyo y sus cámaras), como yo, esperamos os haya gustado.

Hasta la próxima

Juanjo López

Mortadelo y Filemón 19 febrero, 2010 - 16:10
Xavi&Andrés, Bendita normalidad: La imagen habitual de buen rollo que proyectan Xavi y Andrés en un campo de fútbol no se ajusta del todo a la realidad. En la distancia corta son todavía mejores. Simpáticos, accesibles, cachondos (sí: Andrés también) y normales, muy normales en el mejor de los sentidos. Cuando surgió la idea de esta historia recuerdo que Luis Fermoso y yo hablamos de un “elogio a la normalidad”. El realizador Román Escoda y yo no hemos tenido que tocar nada para reflejar este planteamiento. A continuación os doy unas pistas para que os hagáis una idea de cómo son estos dos personajes:

Mantel de papel. El día del rodaje con Andrés quedaba un fleco pendiente: ninguno de los tres restaurantes previstos para filmar la comida era viable. Pere Guardiola -manager de Iniesta y hermano de Pep- se lo consulta a Andrés: “Pues comemos ahí mismo”, dice el de Fuentealbilla señalando una cafetería donde sirven menús sobre manteles de papel. Y ahí comieron Michael y Andrés. Algo normal para un tipo como Andrés, pero impensable para otras muchas figuras de su categoría. “Tomaré fideuá y hamburguesa. Para mantener la dieta”, dijo Andrés entre risas.

¿Una panadería, por favor? Michael y Andrés llevaban un buen rato paseando por Sant Feliú y deteniéndose con cada viandante que les saludaba cuando de pronto una señora les abordó: “Disculpen: Saben de alguna panadería por aquí cerca…” No tenía ni idea de quién era Andrés – ni Michael-. Nadie dijo nada. La señora siguió su camino. Bendita normalidad.

Estopa. A las figuras del deporte, de la música o del cine se les asocia a menudo como amigos de toda la vida cuando realmente han coincidido entre sí un par de veces. No es éste el caso. Dos cosas me quedaron claras con respecto a David y Jose: que son unos fenómenos y que adoran a Andrés. Tal vez porque comparten orígenes humildes o simplemente porque son buena gente y han conectado, el caso es que se llevan estupendamente. Un ejemplo: Andrés me había advertido varias veces a lo largo del día: “tú quieres que cante y yo no voy a cantar”. Cuando los Estopa se arrancaron con Camarón, Andrés tocó los bongos y cantó. Estaba entre amigos y yo, naturalmente, no tuve nada que ver.

La Peña de Iniesta. Pere Guardiola llevaba ya un buen rato avisándome de que en cuanto acabáramos el rodaje con los Estopa, Andrés se tenía que ir. Dada su insistencia tuve que prometerle que tranquilo, que en cuanto ellos dieran por terminada la conversación finiquitábamos el rodaje. Cuál fue mi sorpresa cuando, una vez fuera de casa de los Estopa, se me acerca Andrés y dice: “Pero no íbamos a mi peña… Venga va”. Pere bajó los brazos: “Ves cómo no puedo hacer de poli malo con este tío…”. En la peña nos trataron de fábula, empezando por el padre de Andrés, José Antonio, que en todo momento estuvo para ayudarnos, siempre en segundo plano, sin querer llamar la atención. Un señor. De casta le viene al galgo. Total, que en la peña de Andrés acabamos el rodaje y alguno se quedó al tercer tiempo y al cuarto y al quinto…

Xavi es un cachondo. De entrada es simpático, agradable y educado, pero pronto uno se da cuenta de que en el fondo es un cachondo. Sólo necesita que alguien le dé la réplica y por azares del destino, ahí estaba Michael. La vacilada del futbolín fue antológica. “Imparable”, “Mira; la croqueta de Andrés”, “Oye tú, 2-6, casi lo dejamos”. Es tan rápido en la broma como viendo las líneas de pase en el campo. Después confiesa que sí, que es un bromista, pero que los actos vandálicos son cosa de Piqué (si los rumores son ciertos, lo de Piqué es para echarse a temblar).

¡El Bobby Robson! El diálogo se produjo en una plaza de Terrassa donde los jubilados jugaban a la petanca y Michael y Xavi dieron un breve paseo que no ha entrado en el montaje final. Michael y Xavi se dirigían ya de camino al coche de éste cuando un parroquiano se les quedó mirando y preguntó: “Escolti, el que está con el Xavi… ¿quién es?”. A lo que otro que pasaba por allí respondió: “No le conoces… Si es el Bobby Robson.”. Y el primero alucina: “Osti tú. Es veritat. ¡El Bobby Robson!”. Ni Michael ni Xavi se enteraron de nada.

“Como Mortadelo y Filemón”. “Me va a costar ponerme serio contigo”, le advirtió Xavi a Michael a punto de comenzar la entrevista final. Cuando Michael dijo ante la cámara que Xaviniesta es “una marca, como Dolce&Gabanna, Ortega y Gasset, Ramón y Cajal…”, Xavi no pudo reprimirse y añadió que a lo mejor son más bien “como Mortadelo y Filemón”. Pocas veces he presenciado una entrevista en un clima tan relajado y de tanto buen rollo como aquel día y la mayor parte del mérito le corresponde a Michael. Recuerdo a Andrés contando entre carcajadas la anécdota de las dos entradas de Bojan –no os lo perdáis. Es buenísima- y vendiendo a cámara una promo del programa con el descaro de un actor de carrera; y a Xavi hablando con una sinceridad pasmosa sobre sus malos momentos o confesando su devoción por Andrés, porque dicho sea de paso, da gusto comprobar cómo estos dos se respetan y admiran mutuamente. Ya nos lo dijo Emili Ricart, su fisioterpeuta: “Tendría que venir la NASA a clonar a estos dos. Son irrepetibles”.

Muchas gracias. A Xavi y Andrés por vuestra confianza. A Sergi Nogueras: sin ti, tu comprensión y tu paciencia no hay reportaje. A las familias de Xavi y Andrés por su total colaboración y generosidad. A Pere Guardiola y Tito Heredia: dos fenómenos en la sombra. Al otro Xavi y los amigos de La Seu: cuando volvamos a Terrassa ya sabemos dónde ir. A Carles Naval, Emili Ricart, Txemi Terés, Pepe Costa, Víctor Valdés, Sergio Busquets, Bojan Krkic, Iker Casillas, Pep Guardiola, por vuestra contribución desinteresada. Y, como dicen los ingleses, last but no least, a Lu Martín: mucho más que un reportero de postín: gran compañero, magnífico anfitrión, hombre generoso y rico en amistades impagables como Santi Giménez y El Pelut. Totus tuus. Sólo por vosotros ha sido una gozada currar en esta historia.

Y el equipo un 10. Esta historia no habría sido lo que es sin la sensibilidad y la creatividad de Román Escoda en la realización y la ambientación musical. Chapeau, Román. Has estado fantástico. Tiene mucho mérito el trabajo de Adolpho Canhadas y Bru Tomeu con la cámara en unas condiciones no precisamente idóneas y la extraordinaria contribución de Javi Culebras en la realización. Ángel Sastre ha estado a todas en la producción y ha hecho que todo pareciera mucho más fácil. Es una maravilla trabajar con los mejores.

Acabo. Espero que os guste. Gracias por estar ahí. Hasta siempre.

José Larraza
Elogio de una madre (Guti H.) 28 enero, 2010 - 12:41

Desde hace varios años, en la camiseta de Guti puede leerse tras su nombre una coda extraña para los profanos. Los más futboleros, los más madridistas o los muchos adoradores de Gutiérrez sabrán lo que significa. En su última etapa, el acrónimo "HAZ" ha reunido las iniciales del apellido de su madre, Hernández, y las de los nombres de sus dos hijos, Aitor y Zaira. Ha sido la derivación de la solitaria H., con la que el catorce quería simplemente hacer referencia a la persona sin la que Guti no hubiera existido: no porque, como es obvio, sin ella no estaría en el mundo, si no porque sin su esfuerzo, Jose, como le llamaban en casa, o Schuster, como le conocían en el barrio, nunca habría pertenecido a la cantera del Madrid. Y no habría sido rebautizado en ella como Guti para diferenciarle de otros dos chicos también apellidados Gutiérrez que jugaban en su mismo equipo.

El primer día en que, ya profesional del primer equipo, Guti lució la H. en la espalda, quiso dar una sorpresa a su madre, y decidió no avisarla. Cuando terminó el partido, le preguntó que le había parecido. Carmen, según ella misma nos contó, contestó que no se había dado cuenta, de tan pendiente como había estado del juego. En un principió, Guti torció el gesto. Pero le duró poco.

Porque seguro que recordó los sacrificios de Carmen desde mediados de los ochenta. José María, el padre de Guti, era un electricista que por sus horarios o por tener que trabajar durante largas temporadas fuera de Madrid, no podía llevar a su hijo a entrenar. Su mujer no sabía conducir. Habría sido entendible que la carrera del ilusionado niño se acabara en ese momento. Pero había una solución. La que tomó Carmen: los viajes en tren, en los que recorría la línea ferroviaria del cercanías desde Torrejón a Chamartín. De allí, un paseo a pie con su hijo y con su compañero Cobos, que se les había unido en su camino desde Guadalajara, hasta la Ciudad Deportiva en el Paseo de la Castellana. A esperar a que entrenaran, a que se ducharan, y luego, el recorrido a la inversa. Eso hacía cuatro o cinco veces por semana una mujer que a su esfuerzo de ama de casa con dos hijos, unía el trabajo en una guardería o como costurera. Ocho años de muy poco dormir en los que vio a Jose crecer, hacerse futbolista, y trabó amistad con tantas madres y padres de los demás niños. Por eso, Carmen también lloró el día que vio a su hijo hacerlo cuando su amigo Álvaro Benito, hoy cantante de Pignoise, le contaba por teléfono que se había destrozado la rodilla después de un partido con la selección sub-21 en noviembre del 96, y que le costaría años más tarde abandonar el fútbol.

Puede que los que lean esto estén reconociendo en Carmen Hernández la abnegación de su propia madre. A mí me ocurrió. Como también la reconocí cuando nos obsequió con una espléndida tortilla de patatas, plato preferido de Guti en pugna con sus canelones. Y como también reconocí a mi padre cuando José María, el padre de Guti, nos enseñó la colección de recortes de prensa que conserva de su hijo desde sus inicios, y en la que elimina los que considera más hirientes por si en un futuro los leen sus nietos.

Carmen y José María son socios del Madrid desde hace muchos años. Durante los primeros cinco, ningún abonado del club blanco sentado a su alrededor sabía que ellos eran los padres del catorce. Les tocó escuchar impertérritos comentarios muy desagradables, insultos. Y no abrieron la boca. Pero en una ocasión en que llevaron con ellos al Bernabéu al padre de Carmen, el hombre no pudo evitar comentar con orgullo quién era su nieto. Aquello provocó el estupor de algunos de los que se sentaban cerca y habían dicho de todo contra Guti. “Se quedaron tan blancos como la camiseta del Madrid”, recuerda hoy Carmen. “¿Por qué no nos han dicho nada?”, preguntó alguien. “¿Y por qué teníamos que decirlo?”, contestó Carmen. Desde entonces, en esa zona del estadio, nadie se mete con Guti. Por respeto y cariño a sus padres.

El mismo cariño y respeto que se han ganado de mi parte, de la de los cámaras Romano Atticus y Adolpho Cañadas, y de la del realizador Edgar Delgado, creativo y laborioso como siempre y más paciente conmigo que nunca, que ya es decir. Gracias a los tres.

Raúl Román

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En este espacio los reporteros de Informe Robinson te contaremos los entresijos de las historias del programa: lo que no se ha visto, lo que no se sabe; las curiosidades, anécdotas y detalles de nuestros reportajes. Si te ha gustado el programa y quieres saber algo más sobre los personajes o las historias de Informe Robinson, visita nuestro blog.

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