En el invierno de 1986, a un jugador de la universidad de Indiana no se le ocurrió otra cosa que acabar un entrenamiento y ponerse una camiseta con la bandera de Puerto Rico. Al verlo, todos los jugadores reían y se mofaron de él. El pobre chaval no entendía nada. Cuando el entrenador Bob Knight salió de su despacho y lo vio, se puso delante de él, se le quedó mirando viendo el sudor frío de su jugador, agarró la camiseta por la parte del cuello y pegó tal tirón, que la partió en dos. Tal cual, se metió en su despacho sin cambiar el semblante de su rostro, mientras las carcajadas de todos eran sonoras.
A los pocos minutos, Knight salió por la puerta y le entregó otra camiseta para que se la pusiera. En ella se leía: "URSS, dejad que jueguen solos".
La cogió de una pila que tenía iguales, arrinconadas desde hacía año y medio. Las mandó hacer para mostrar su tremenda frustración al no poder jugar frente a la Unión Soviética en los Juegos Olímpicos de Los Angeles'84. Knight confeccionó la mejor selección estadounidense de la historia, y créanme, que aquel equipo solo sería superado por el Dream Team, por supuesto y quizás, el de Pekín'08. Por ninguna otra selección USA más. Aquello era canela en rama.
Sigamos. Por otro lado, Alexander Gomelski se veía con posibilidades de ganar a los yankees en su propio terreno. P*ta política que nos privó de uno de los mejores duelos de la historia. Y es que Gomelski alineaba dos pívots en el quinteto titular como Arvidas Sabonis y Vladimir Tkachenko. Y eso en Europa, era insuperable, inalcanzable. Valters ya era claramente el base y debutó un tirador en el que ponían mucha confianza: Rimas Kurtinaitis. Y a todo esto, un tal Marchulenis esperaba la retirada del veterano Eremin.
Esta introducción viene a ilustrar el tema que quiero abordar. En los últimos días he tenido un curioso e interesante debate vía twitter sobre la posición en el campo de Pau Gasol, si es "4" o "5", cuando dije que tras Dwight Howard, Pau Gasol es el mejor "5" de toda la NBA.
En el ejemplo anterior, Gomelski utilizaba tales titulares sabiendo que ambos eran dos "5", como lo era Tkachenko y como luego Sabonis demostró en su selección un año después y el resto de su carrera deportiva. Pero jugaban juntos, aprovechando la coordinación de Sabas para complementarse con su colega, sin que eso quisiera decir que Arvidas fuera un "4".
Con Pau Gasol en la actualidad y en mi modesta opinión, sucede exactamente lo mismo. Es curioso que Pau juegue ahora en una posición, tanto en la selección nacional como en los Lakers, compartiendo con un "5" claro, sea Marc Gasol o Andrew Bynum. Es otra prueba más de su sobrada calidad como jugador, que sabe sacar partido alejado del aro, en uno contra uno y repartiendo juego. Un maestro.
Sin embargo, Pau Gasol ha jugado en teórica posición de "4" en momentos puntuales. Desde que se definió tras conseguir el físico actual, siempre fue el "5" titular en los Grizzlies, exceptuando sus dos primeros años, por los condicionantes físicos ya comentados y en los Lakers en muchísimas ocasiones, debido a los problemas de lesiones de Andrew Bynum que lo ausentaban o lo limitaban (final NBA 2010). Y en la Selección Española, exceptuando algunos minutos en Atenas'04 donde lo acompañaba Roberto Dueñas y en la actualidad, con la idea de Scariolo de combinarlo con su hermano Marc, desde el 2001 hasta la actualidad, siempre fue nuestro baluarte en la posición de "5". O sea, que viendo los minutos de su carrera en ambas posiciones, gana claramente la de "5".
¿Qué es ser un "5"? ¿Cómo definir las posiciones?
Lo primero que hay que evaluar es "¿qué es un jugador?" Diferenciar esto de "¿de qué juega un jugador?" que es distinto. La indefinición de algunos de ellos, en ocasiones, les han hecho no triunfar como debieran. Se puede ser polivalente, pero siempre con la posición definida.
Mi experiencia da pie a la siguiente opinión: el baloncesto tiene dos puestos fundamentales, del que parte todo, que son el "1" y el "5". De momento, sigamos con los centers.
Un jugador será catalogado como "5" si es capaz de aguantar en defensa a un "5" rival, para empezar. Dirk Nowitzki, por ejemplo, no puede ser un "5" porque no tiene esta virtud, ni tampoco Kevin Garnett. Su "tonelaje" y agresividad será importante. Tim Duncan, si no tiene mucho de lo primero, sí de lo segundo, con lo que él aguanta en uno contra uno a los centers rivales.
En ataque, un "5" es el que puede hacer daño en poste bajo por él mismo, superando a su par en uno contra uno o siendo una amenaza al recibir un balón doblado, como creando desde tal lugar con su pase y visión de juego (eso que ya tanto escasea). Si tienes eso, serás un "5". Y de hecho, la preponderancia sobre estas virtudes están tan marcadas, que si tienes habilidades para jugar más abierto, como "4", un entrenador por regla general, te hará jugar de "5". Es más determinante. Sabonis, Pau, el joven Jabbar u Olajuwon son pruebas palpables de ello. El que un "5" sea buen tirador exterior no significa nada. Es un recurso (Luc Longley). Seguirá siendo un "5".
El "4" es el jugador alto que por sus condiciones, sobre todo rapidez y fundamentos, es capaz de sacar más ventaja desde el exterior en campo abierto, casi siempre encarando el aro. Poned los nombres vosotros. A veces pueden jugar de "5", pero situaciones especiales, sean tácticas o por necesidad (Kenyon Martin creo recordar que comenzó jugando de center en los Nets en su primer año, como lo hizo Sam Perkins en Dallas). Dos jugadores que definen ambas posiciones son los hermanos Collins. Ni Jarron podrá ser un "5" por falta de peso y porque es rápido y buen tirador como para jugar en zonas abiertas, como Jason no podrá hacerlo alejado del aro.
La otra posición decisiva en baloncesto es el "1", el base puro. El base es un jugador creador y generador de juego. Antes, buscaban buenos balones interiores o a los aleros en posiciones óptimas para el tiro, mientras que ahora son más agresivos, atacan más la canasta y a raíz del desajuste de superar a su par en el 1 por 1 y situaciones posteriores de ayudas, puede crear. Y por supuesto, lo que pueda generar del bloqueo y continuación. Siempre, antes y ahora, deberá saber el ritmo que le interesa a su equipo en cada momento, saber quien está caliente y quien no. No importa que sea muy anotador. Siempre que sepa leer el juego condicionado que por su sobre-atención pone al rival, podrá sacar ventajas para sus compañeros. Si no eres muy anotador, intenta hacer la vida fácil a tus compañeros.
Por tal explicación, Allen Iverson nunca fue un base, sino un escolta en cuerpo de base. Y por eso, Larry Brown se cuidó muy mucho de ponerle a su lado un escolta con claro oficio de director, como era Eric Snow o en menor medida, Aaron McKie. Lo que es un despropósito es poner a Iverson junto a J.R. Smith como escolta. Eso no funcionará nunca.
Si nos remontamos a los 80, Isiah Thomas era el base de los Pistons, ¿verdad? ¿O no? Pues había de todo. En situaciones era el base, y en otras, se podía permitir el lujo de ser anotador compulsivo olvidándose de dirigir...porque para eso tenía un tipo como Joe Dumars al lado, alma de director con todas las letras.
Si el base era muy alto (Magic Johnson), el problema defensivo era suplido con el escolta. Byron Scott era quien marcaba siempre al base rival y Magic, al escolta. Con esas virtudes, puedes ser base, aunque te llames Michael Jordan o Scottie Pippen. ¿O es que en Chicago del segundo trienio de títulos el base era Ron Harper? Por supuesto que no. Eran los anteriores angelitos mencionados. Y lo mismo en el primer trienio. B.J. Armstrong era otro escolta con cuerpo de base, como lo fue Gerald Henderson en los Celtics.
Y para acabar, quizás las posiciones "2" y "3" sean las que tengan menos diferencia. Posiblemente sea cuestión de físicos nada más: altura y peso. Porque se puede decir que algunos "3" pueden postear. Perfecto. ¿No lo hacían Chechu Biriukov o Mitch Richmond?
Conclusión final: los entrenadores buscarán lo que mejor crean convenientes para sus equipos. Por encima de todo está el talento. Si Phil Jackson demostró que con Bynum y Gasol eran imparables, lo hizo hasta el final. Y si Sergio Scariolo, con el quinteto más extraño que jamás haya visto (un base, dos escoltas y dos centers...y repito, es así a mi modo de ver), lo cree oportuno para ganar un Eurobasket y hacernos a los españoles felices, pues bienvenido sea.